Sunday, April 30, 2006

The Kooks - Inside In Inside Out


The Kooks, es una banda formada en el 2004, en la ciudad de Brighton (UK).

La banda esta formada por Luke Pritchard (voces), Hugh Harris (guitarra), Max Rafferty (bajo) y Paul Barred (batería) y este es su primer disco oficial, luego de editar algunos singles en el pasado año.

Su música es puramente indie, con toques pop/rock, recogiendo algo de la new wave de finales de los 70, el ska y el brit pop.

Su sonido esta influenciado por grupos como The Kinks y Supergrass, pero al ser escuchados te vendrán a la cabeza nombres como The Libertines, Futureheads y los recientes Arctic Monkeys.

Este es un primer trabajo muy modesto, con mucha fuerza y vitalidad, fuertes guitarras, melodías que enganchan, y letras que hablan sobre sus anécdotas de la vida cotidiana.

Sobresalen temas pegadizos como “See The World”, “Sofa Song”, “Ooh La” y “You Don’t Love Me”, también hay piezas mas relajadas como “Seaside” y “She Moves In Her Own Way”, a su vez, los ecos del ska/reggae en “Matchbox” y “Time Awaits”.

En definitiva, un disco con algún que otro altibajo, pero con buenas canciones, donde la banda demuestra su potencial, a la hora de componer y hacer estribillos pegajosos.

Friday, April 28, 2006

Liars – Drum’s Not Dead


Tercer disco de esta banda formada en New York, y que para este nuevo trabajo nos sorprende con el giro que le han dado a su música.

Hablar de Liars, es recordar aquel debut del 2001 “They Threw Us All in a Trench and Stuck a Monument On Top”, el cual traía ese sonido indie, con aires post-punk.

Ahora con este nuevo trabajo, Liars decide irse por la experimentación, logrando un sonido más percusivo e hipnótico, ya que como el titulo de su álbum lo indica, lo que sobra acá es la percusión.

Drum’s Not Dead es un disco conceptual sobre la confrontación entre dos personajes: “Drum” y “Mt. Heart Attack”. “Drum” es de carácter enfermizo, intenso y confuso, que representa la energía creativa del individuo, mientras que “Mt. Heart Attack” es más reflexivo, profundo, estresante y con falta de autoestima.

Cabe destacar que en todas las canciones del disco, (menos en It Fit When I Was Kid), aparecen los nombres de los personajes (no juntos).

Por ejemplo, “Drum” aparece en “A Visit From Drum”, “Drums Gets a Glimpse”, “Hold You, Drum”, y en estas predomina la percusión de una forma muy intensa, además de contar con unas voces muy peculiares.

Mientras que en los temas donde aparece “Mt. Heart Attack” son los mas armoniosos y digamos mas digeribles del disco, como “Be Quiet Mt. Heart Attack” y “Let’s Not Wrestle Mt. Heart Attack”.

Un album con doce temas unidos entre si, en el cual la percusión toma el mando con ritmos tribales acompañado por la voz hipnótica de Angus Andrew.

Drum’s Not Dead, es una pieza vanguardista muy oscura con mucho noise rock y momentos que evocan al krautrock alemán. Un trabajo no muy fácil de digerir, pero que con sus susurros, guitarras minimalistas, ruido, momentos aterradores y espacios dislocados, te harán vivir un ambiente de tensión continuo, al cual te harás adicto.

El disco fue grabado en Berlín, Alemania, y viene acompañado por una propuesta visual, que incluye 36 cortos, tres por cada canción.

Uno de los mejores trabajos de este 2006

Ahleuchatistas – What You Will


Este es un trío formado en febrero del 2003, en Ashville, NC, (USA), compuesto por Shane Perlowin (guitarra), Sean Dail (batería) y Derek Poteat (bajo).

What You Will es su tercer trabajo, editado bajo el sello Cuneiform, luego de sus, “The Same and The Other” (2005) y “On The Cultura Industry” (2004).

Su música es un ataque sonoro, que va desde el post-rock, punk, math rock y el jazz-rock, todo hecho de forma experimental, y afianzado por unas guitarras muy afiladas, logrando melodías que van desde momentos caóticos hasta pasajes casi gloriosos.

Un disco que no se aparta de lo que han hecho anteriormente, pero que sigue demostrando esa propuesta vanguardista e innovadora, sumergida en un contenido político-social.

Catorce innovadores temas, que hacen de este álbum, un trabajo compacto (solo para amantes de estas propuestas).

Para tener una idea de cómo suena la banda, habría que imaginarse una fusión entre Fantômas, Upsilon Acrux , Captain Beefheart, By The End Of Tonight y John Coltrane.

Devin Townsend Band – Synchestra


Nuevo disco del otro proyecto de Devin Townsend (Straaping Young Lad), luego de su “Accelerated Evolution” (2003).

La banda esta formada por Brian Waddell (guitarra), Mike Young (bajo), Dave Young (teclado), Ryan Van Poederooyen (batería) y Davin Townsend (voz y guitarra).

En Synchestra regresan con esa poderosa dosis de rock progresivo/sinfónico, pero lleno de un eclecticismo sonoro, y armado con diferentes matices y atmósferas que se fusionan entre si, logrando un largo viaje muy intimo, colorido, épico, heavy y mágico.

Un disco con mucha energía y melodía, donde destacan las texturas en las guitarras y los teclados, así como el trabajo de la batería, además de tener una producción de lujo y contar con la participación de Steve Vai en el tema “Triumph”.

Temas hechos de una manera muy peculiar, repletos de choque de estilos, y donde Townsend da rienda suelta a su creatividad, para lograr un disco muy versátil.

Richard Ashcroft - Keys to the World


Keys To The World, es el nuevo disco solista de el ex-vocalista de The Verve, luego de su Human Conditions (2002).

Este trabajo sigue la misma línea de sus discos anteriores, esa música melancólica llena de líricas reflexivas que hablan de la alegría, depresión, amor y la muerte.

Un disco muy relajado, donde lo que sobresale es la voz de Ashcroft, ya que esta vez, no hay tantas melodías elegantes que pervivan en tu memoria.

Los dos primeros tracks “Why not Nothing?” y “Music Is Power” abren de manera fenomenal, dándole el toque mas enérgico al disco, pero lamentablemente a medida que este progresa, se termina alejando de la frescura, hasta caer en una monotonía melodramática.

Continúan las influencias de Bob Dylan, Tom Petty y hasta de lo que llego hacer con The Verve, incluso de momentos te hará recordar a Cat Stevens o Curtis Mayfield, la diferencia es que en esta oportunidad nos encontramos ante un Richard Ashcroft que se nota exhausto.